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Dejo una advertencia al lector pues este tema siempre me suele alterar y mis pensamientos pueden no ser los más organizados e incluso, racionales. Esto mas que un post, es una catarsis.

En medio de las varias horas descargando planillas, solicitando cartas de aceptaciones, buscando facturas de viajes del pasado, pasaportes, cédulas y demás documentos para mendigar un derecho para comprar divisas, fue inevitable hacerme las mismas preguntas de siempre: ¿Por qué existe CADIVI? ¿Por qué sólo puedo tener acceso a comprar 500 USD en efectivo? ¿Por qué tengo que pedirle permiso al gobierno para hacer algo que, en cualquier otro país del mundo, puedo hacer libremente?

Compartiré con ustedes la respuesta que he encontrado por académicos y personas cercanas al “proceso”  justificando el por qué existe CADIVI….y lo que pienso de ella:

“Para evitar la fuga de capitales”. En economía nos muestran vemos que han existido varios países con control de cambio pero, así como los dictadores romanos solo eran asignados por hasta 6 meses, solo deberían durar por un breve lapso de tiempo hasta “estabilizar” la economía. En Venezuela llevamos desde el 2003 con CADIVI para “evitar la fuga de capitales”.

Es de conocimiento general, que la fuga de capitales no ha podido ser evitada (del todo) y que la gente y las empresas siempre encontrarán las formas de sacar los capitales de Venezuela. Será en otro momento que toqué las implicaciones económicas de este órgano burocrático.

Pero…¿cuál es el costo que supone la existencia de CADIVI para nuestras libertades?. Si bien no existe ninguna prohibición oficial para salir del país, sí existe una tácita. No tenemos acceso (legal) a mas de una cierta cantidad de divisas fijadas, claro está, por el gobierno.

Tener acceso solo a una cantidad limitada de divisas, supone una restricción directa a nuestra libertad a libre movimiento y a algo mucho mas sencillo: hacer lo que queramos con nuestro dinero. No solo porque tiene un límite en cuanto a la cantidad, sino que depende de una serie de elementos irrelevantes y ridículos (una cantidad infinita de requisitos como fotocopias de pasaportes, facturas, etc) sobre lo cual a uno le “aprueban la solicitud de divisas”.

Me perdonan si soy uno de las pocas personas que se alegra porque le aprobaron su solicitud, simplemente me opongo a tener que pedirle al gobierno acceso a algo que debería por derecho, tenerlo y no me alegra que me “autoricen” a comprar unas pocas divisas. ¿Por qué no puedo viajar para donde quiera sin tener que andar preocupado pensando si me “autorizan” comprar las divisas?¿Porqué no puedo viajar mas de una vez y contar con las divisas que me provoquen? ¿Porqué el gobierno tiene que saber cuanto gasto, que hago y para donde voy? ¿Por qué tengo que perder incontables horas armando unas carpetas que llegan al absurdo de tener que estar “foliadas”?

Odio que limiten mi libertad de viajar a donde quiera y gastar todo el dinero que quiera. Detesto que mi espontaneidad para viajar de un día para otro se haya esfumado porque no voy a recibir la “autorización” para poder comprar divisas.

Pero lo que mas odio, es que mi libertad y mi privacidad se vean limitados a tan solo una carpeta llena de documentos inecesarios. Es una humillación tener que mendiguear la posibilidad de comprar unos dolares, rezar para que los aprueben y, una vez en el extranjero, no poder hacer todo lo que quieras porque no tienes divisas suficientes…

Simplemente decepcionante.