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Rayma

Empiezo anunciando a los lectores que esto no es un post de una globodoña ni tampoco una imitación del Chiguire Bipolar, es la manera en la que veo nuestra república (Bolivariana o Bananera?) y sus instituciones.

Empezamos el 2013 de manera peculiar. Nadie sabe nada de la salud de Chávez -al mejor estilo de Fidel Castro-, gente “interpretando” la constitución

como les da la gana inspirados por nuestro vicepresidente que ve la constitución como una “formalidad”, la oposición aún reponiendose de la aplastante victoria del PSUV de Diciembre y la población en el gran letargo de Enero, probablemente aún pasando ratón y haciendo esas promesas -que casi nunca se cumplen- de adelgazarse tantos kilos.

Y así llegamos a la cúspide de la mamarrachada y el mejor reflejo de nuestras instituciones políticas, nuestro pueblo y como somos: la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional para elegir su directiva.

Ya uno espera cada sesión de la Asamblea como quien espera un reality show. Por un día, los venezolanos tenemos el sustituto perfecto al añorado Radio Rochela.

Quienes consideraban la Asamblea Nacional como un lugar majestuoso, serio, donde los líderes políticos hacen gala de sus ideas y planes para la nación en medio de un debate de categoria , les invito a que vayan al cine porque eso aquí no es. Aparentemente en la Asamblea uno entra vestido como le da la

gana -hasta con sombreros llaneros, monos, gorras, instrumentos musicales, etc-  y entra cualquiera que este con el proceso mientras que aquellos imparciales u opositores deben ver o cubrir el evento a las afueras del palacio legislativo. Hay veces que la Asamblea parece más la Plaza Bolivar de Elorza en sus fiestas patronales que un “palacio” legislativo.

Los diputados de la bancada oficialista se comportan de manera inmadura, infantil y barbárica, gritando como si fuese un hipodromo después de cada discurso oficialista o decisión que los beneficia, algunos hasta se atreven a cantar en medio de la sesión y unos lloran por la salud de nuestro líder político, religioso, deportista, musical, intelectual, militar -inserte aquí cualquier otra categoría- nuestro presidente, comandante, camarada y compañero Hugo Rafael Chávez Frías mientras otros emprenden una cátedra magistral de cómo jalar bola. En la otra bancada una oposición que cuando uno la ve en las entrevistas de Globovisión o Unión Radio jura que van a quemar la asamblea y hacer un duro frente al oficialismo pero que en el momento de la verdad pareciera que les cuesta llamar a las cosas por su nombre y representar un pueblo que esta cansado y arrecho de tanto show y mamadero de gallo.

Por si fuera poco, en la última sesión se empiezan a notar pequeños cambios: además de la representación indígena, líderes populares, deportistas -obviamente vestidos como si fuesen a competir ahí mismo- y cualquier otro grupo afín al gobierno, aparecieron los militares. En medio de tan colorido evento, esto debe llamarnos la atención. Recordando un poco algunas democracias en sus momentos agonizantes, la Alemania de Hitler otorga el equivalente a una Ley Habilitante en el Bundestag (equivalente Aleman para la Asamblea) justamente por la presión que hacen los Sturmableitung , la fuerza militar de Hitler (Guardia del Pueblo, Milicias?) dentro de la Asamblea. No nos asombremos pues ante cualquier abuso de los militares en el principal órgano civil de lo que nos queda de país.

Suficiente descripción de la sesión, vayamos al contenido. Este 5 de enero, Diosdado Cabello quedo ratificado como presidente de la Asabmela y toda la directiva está como las gobernaciones: roja rojita. Esto hace que la lucha por el evidente vacio de poder se ponga al rojo vivo entre “el sucesor” Maduro y el presidente de la AN, Diosdado. Todo va a depender, muy irónicamente, de si se acata o no la constitución el próximo 10 de Enero, fecha pautada para la juramentación del nuevo gobierno central.

Maduro, bastante descaradamente, declaró que aquello de la juramentación no era más que una “formalidad” y que no existía vacio de poder alguno, por lo que Chávez asumiría cuando vuelva – si es que vuelve- ante el TSJ. Diosdado también dice que por ser reelección, no hay ningún problema en que el presidente electo no este para asumir y que todo siga como está. Señores, en la tierra donde todo es posible, pudiesemos presenciar el primer golpe de Estado de un Civil a no uno, sino 2 militares: Chávez y Diosdado, en caso de que no se acate la constitución del 99 que nace de la propia “revolución”.

 

La Asamblea es fiel reflejo de lo que somos actualmente: La República Bananera de Venezuela. Mantenemos varias cosas desde la independencia. Un país donde nadie sabe nada y las cosas se mueven por rumores, siempre a la expectativa de algún evento fortuito -la muerte del presidente- o una fecha para esperar algún cambio (7 de Octubre, 5 de Enero, 10 de Enero) donde la política se mueve a las espaldas del pueblo y donde seguimos adorando un caudillo y dependiendo de su gran sabiduria para cualquier cambio. Maduro está en lo correcto, la constitución, las leyes y las instituciones son una formalidad porque aquí quien está en el poder hace lo que le venga la real gana y la oposición que aún no madura (excepciones como HCR y RGA) no logra reaccionar como debería y las alternativas a las que mas se les presta atención y tienen mayor impacto son aquellas más insensatas y erradas como la nueva propuesta de un paro nacional.

Esperemos nuestro próximo episodio del reality show
este 10 de enero.