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TiraniaVamos para 203 años de aquel mítico día en 1810, donde Venezuela comenzaría su largo y sangriento camino a una independencia que consolidaría más de 10 años después. Fue ese 19 de abril de 1810 donde legisladores venezolanos decidieron levantarse ante un gobierno ilegitimo, como lo era el Consejo Regencia de Cádiz, declarar la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, y un año después firmar el Acta de Independencia.

Este 19 de abril estará manchado por una juramentación que carece de una legitimidad debido a resultados de unas elecciones sucias y dudosas, aumentada significativamente por la negativa del candidato oficialista y los poderes títeres del Estado a una revisión voto a voto dado el estrecho resultado. Se dice que “el que no la debe no la teme”. ¿Cuál es el miedo Nicolás? Si no dejas revisar tu “victoria” es porque algo escondes y con la mentira solo golpeas tu frágil -¿o inexistente?- legitimidad.

El anhelo, dos siglos después, sigue siendo el mismo: independencia, libertad y progreso.  Venezuela busca desprenderse de quienes ignoran el único pacto social que aceptamos los venezolanos –la constitución- ; se busca rechazar quien entiende el poder como la capacidad de destruir y excluir, y no como la responsabilidad de construir e incluir. Una de las grandes victorias del proceso que comenzará en 1810 fue que, tras varias décadas, se logró la igualdad ante la ley. Dos siglos después la

Como hace 203 años, el escenario hoy es sumamente incierto pero de lo que no cabe duda es que mañana un grupito mostrará por qué los conocen como “enchufados” que intentará aferrarse a un poder que no les pertenece, y cómo comenzará nuevamente una cruzada por enfrentarse a una tiranía. Ya no será contra unos usurpadores de una corona y la “voluntad de Dios”, sino en contra de los usurpadores de la constitución y la voluntad del pueblo.

Los realistas usaron las armas para intentar legitimar lo que por derecho habían perdido. Hoy quienes ostentan el poder buscan la violencia desesperadamente  para legitimar lo que por voluntad popular han perdido. Pero a diferencia de aquella década de 1810, nuestra arma más poderosa ha sido y seguirá siendo un mensaje de progreso y paz.

La historia nos mostró cómo logramos la independencia, nosotros le mostraremos a la historia cómo venceremos la tiranía.