En el Estado Sucre, según el censo 2011, casi 1 de cada 3 habitantes vive en situación de pobreza. La estadística como tal puede no resultar tan impactante por sí sola; pero cuando se pone en el contexto de que Venezuela es uno de los países con mayores reservas de gas del mundo (11avas) y que buena parte de ella están en el Estado Sucre, se transforma en paradoja. Ver a gente en Paria cocinando a leña es poco menos que una ironía.

Pero el Estado Sucre no es más que un excelente reflejo de cómo está Venezuela ya que además de tener una inmensa riqueza en hidrocarburos, es un lugar donde se produce uno de los mejores Cacaos del mundo y con unas playas que nada tienen que envidiarle a Bali, el mediterráneo o buena parte de los mejores lugares turísticos del mundo. Y si, sin embargo, alrededor de 30% de sus habitantes están sumergidos en la pobreza. Criminal.

San Juan de las GaldonasEs un hecho rotundo y evidente que el Estado ha fallado en promover –en realidad permitir- condiciones que permitan el desarrollo de la región. Pero más preocupante aún es que en los últimos años, le hemos entregado parte de nuestro territorio…¡al narcotráfico!

Recientemente estuve en la península de Paría e intenté visitar San Juan de las Galdonas, un sitio de enorme belleza y potencial turístico. Sin embargo, todas las personas con las que logré conversar en la península nos reiteraban que no fuéramos debido a que el lugar era inseguro, tomado por el narcotráfico. Finalmente, no quise arriesgar y decidí no ir a San Juan.

Mi sorpresa viene cuando en la vía entre Carúpano y Cumana le damos la cola a un funcionario de la Guardia Nacional, quien al ser preguntado por San Juan, no solamente nos comenta que está tomado –efectivamente- por el narcotráfico sino que la GNB se retiró del área porque “era muy peligroso y esos tipos tienen unas armas arrechas”. ¡La GNB huye de un lugar porque es inseguro! También comentaba aquel funcionario que los soldados de la armada estaban felices porque ahora tenían potestad de armar “puntos de control” (a.k.a alcabalas) para poder combatir el tráfico de droga. La armada y la GNB se desentendieron de San Juan de las Galdonas y deciden “combatir” el narcotráfico en carreteras sabiendo donde se origina y la causa del problema. El ejército también brilla por su ausencia. Ya no es sólo San Juan sino también el barrio bajo seco en Cumana.

El Estado evidentemente es cómplice si conoce de la situación y no hace nada. Nuestras Fuerzas Armadas y el gobierno, no solamente dejan de cumplir su única función de garantiza la soberanía y resguardar nuestras fronteras, sino que están involucradas directamente con el narcotráfico. El que calla otorga y en este caso otorgamos territorio. Recientemente asesinaron al alcalde de Rio Caribe (curiosamente cercano al área invadida) y no se ha determinado aún la causa del asesinato pero no cuesta pensar que es el propio narcotráfico quien está involucrado.

Así las cosas. Sucre, un Estado con múltiples oportunidades, invadido y sumergido en la pobreza. Cada vez más nos acercamos a lo que fuese Colombia hace un par de décadas. Por ahí empezamos, ¡se nos fue San Juan!