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No es secreto que la oposición está fuertemente divida, justamente en uno de los momentos en los cuales el gobierno se encuentra más débil. Paradójico y lamentable. Mientras tanto, como oposición no aprendemos la lección y nos dejamos pisotear nuevamente en diciembre.

Sabemos que en este mes el PSUV y su maquinaria estadal siempre aprovechan para tomar medidas políticamente incorrectas o costosas. Ya nos han devaluado, aprobado leyes no consultadas, subido tarifas de servicios públicos, etc. En 2014 sin embargo, se fueron un paso más allá y terminaron de destrozar toda esperanza de puentes entre oficialismo y oposición al nombrar al CNE, Poder Moral y TSJ a lo chavista: sin importar lo que diga la constitución. La Asamblea Nacional perdió cualquier tipo de poder sobre el resto del Estado y ANla institucionalidad del país sigue en franco deterioro.

¿Y la oposición?

Al igual que con todo lo que ha sucedido en los últimos años después del 10 de diciembre, la oposición genera poco ruido y el gobierno pasa liso. Nos acaban de patear brutalmente el tablero y más allá de alguna declaración al respecto (http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/269026/es-increible-que-no-hubieramos-planteado-una-estrategia-que-nos-hubiera-dejado-en-un-mejor-escenario/ ) (http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/268835/el-tweet-de-capriles-que-cuestiona-a-un-sector-opositor/ ) con más tono de queja a la propia oposición que otra cosa, no ha pasado nada.

Primero Justicia, el principal partido dentro de la oposición venezolana, está completamente enfocado en las elecciones parlamentarias (aún no anunciadas, por cierto) del año 2015, ofreciéndolo como solución para detener los abusos de poder y solucionar los problemas de los venezolanos.  Aunque evidentemente hay que ir a votar e intentar aplastar al oficialismo, es inconsistente plantear las elecciones parlamentarias como solución mientras se hace el ridículo en el parlamento. La MUD está siendo de oposición….aparentemente en otro país.

Como ciudadano es imposible no sentirse desesperanzado de cara al 2015. Como si no bastará con el oscuro panorama económico para el año próximo, políticamente nos siguen pisoteando y pareciéramos no reaccionar. ¿Qué están haciendo nuestros diputados en la Asamblea Nacional? ¿Cómo explican esto al país? ¿Y nuestros políticos, donde están? La mejor descripción de cómo siento con la oposición –y seguro que muchos me acompañarán en esto- la hace el Chigüire Bipolar (http://www.elchiguirebipolar.net/19-12-2014/oposicion-planea-hacer-visita-oficial-a-venezuela-en-2015/ ), quien, irónicamente, es quien explica con más claridad lo que pasa en el país.

¿Unidad?

Hay varias cosas que me cuestan muchísimo entender como ¿Por qué Capriles no asiste a la audiencia de María Corina Machado o las de Leopoldo López? ¿Dónde está el bloque parlamentario de la Unidad?¿Los presos políticos…para cuando entrarán en agenda?

Para ilustración de la no-unidad me llama muchísimo la atención dos situaciones en particular:

  • CEPACOPP: Esto es un organismo de articulación a nivel Estatal donde participa el Gobernador de Miranda, todos los alcaldes del Estado Miranda, Legisladores Estatales, representantes ante la AN, entre otros. La tercera sesión se llevó a cabo en la Gobernación de Miranda en el mes de diciembre con la representación de solo un (1) alcalde de oposición (y el Director General de Baruta) de los 6 que hay en Miranda mientras que el oficialismo, completamente alineado y con la batería enfilada asistió en pleno para lo que fue prácticamente una masacre política a la oposición en un organismo que dirige Henrique Capriles. ¿Si Carlos Ocariz y Ramón Muchacho, que son del mismo partido que Capriles no asisten a los propios organismos de gobierno estatales, que podemos esperar para el resto? Casi igual de sorprendente fue la pasividad de Henrique Capriles ante la batería de ataques del oficialismo. La oposición hecha gobierno, muchas veces defrauda más que la oposición siendo meramente oposición al gobierno.

Mientras la oposición siga pensando y actuando como pequeños feudos intentando “mantener” pequeñas cuotas de poder por la vía electoral, sin articulación efectiva y siendo completamente inconsistentes entre el discurso y las acciones, somos una alternativa poco creíble para levantar al país.